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LAS VENAS ABIERTAS DE NUESTRA PATRIA. (Por: Dr. Héctor Pomini*)


“El neoliberalismo no funciona, el dinero tiene que estar al servicio de la producción y no la producción al servicio del dinero. La experiencia histórica mundial y la nuestra es muy clara”. Dr. Aldo Ferrer (1927-2016) Economista argentino.

 Mayo de 1810. Caídos en manos del librecambio inglés, las Provincias Unidas pasaron a ser de hecho, un rehén de la pérfida Albion. La introducción de manufacturas de origen inglés a cambio de cueros “bien pagados” (según los estancieros), la gran aldea compraba caro y vendía barato. Se necesitaban 12 navíos cargados de cueros para pagar uno cargado de manufacturas. Los capitostes locales no medían costos, tenía mano de obra barata, además de la tradicional tonta admiración de todo aquello que fuera extranjero. La industria local languidecía ante la invasión de productos ingleses.

Antecedentes industriales. El movimiento revolucionario se extendió. Hubo otras miras. José de San Martín, el único militar preparado y preclaro, determinó la imposibilidad de acceder a Lima por vía continental. Su idea de liberar primero Chile y por mar acceder a Lima resultaba más realizable. Armar el Ejército Libertador ante la carencia de todo, llevó a poner manos a la obra y fabricar, uniformes, fusiles, artillería, pólvora incluso alimentos, representa hoy el antecedente mediato de Fabricaciones Militares actual. El Estado, demostró determinación y capacidad para producir manufacturas para la defensa.

Industrialización. No fue hasta avanzado el siglo XIX cuando dos países –Los EEUU y Argentina- despertaron la esperanza de ser los motores del Nuevo Mundo. En la Conferencia de Manchester (1867), Ulysses Grant Presidente de Usa, expresó: “El Reino Unido utilizó el proteccionismo hasta que no le pudo sacar más; luego se hizo liberal. Nosotros seremos proteccionistas hasta tener una industria manufacturera desarrollada y competitiva, luego haremos librecambio”. Mientras USA estimuló a los granjeros, en Argentina se premió a los latifundistas. Los primeros guardaron sus ahorros creando la posibilidad de prestar, aunque se prohibió la especulación, solo préstamos para industrializar, para producir manufacturas. En cambio, aquí se invirtieron las ganancias en la compra de más tierras por los latifundistas y en artículos suntuarios. También reinvertir en la Bolsa de Londres.

1ª Guerra Mundial. Ya en ese momento USA tenía una Armada con flota en el Pacífico y en el Atlántico, exportaba pertrechos, prestaba dinero e intervino en la Guerra. Ya era un país acreedor. En cambio, en Argentina, su clase dirigente se había dormido en los laureles: seguía viviendo de las reses y los granos; apenas había descubierto petróleo (1907). No tenía Armada acorde con su mar epicontinental y la Antártida. Faltaba la base: La industria pesada, es decir industria del petróleo, del carbón y del acero. Carecía de flota mecante propia, los FFC eran Franceses e ingleses. Industria metalúrgica mínima relacionada al mantenimiento de los FFCC y talleres navales. Bancos, frigoríficos norteamericanos e ingleses. Luego de los despilfarros del Centenario, teníamos un PBI ubicado en 6° lugar en el mundo, pero éramos un gigante con piés de barro, reinaba la pobreza extrema. En 1920 se exportaba 1/3 menos que al principio de siglo XX, en 1930 se exportaba 2/3 menos de productos agropecuarios que a principios del siglo XX. El Crack del 29 trajo caída de ventas, de precios de reses y granos. La oligarquía se despertó con ese drama.

Tratado Roca Runciman. La desesperación de la oligarquía la llevó a “bajarse los pantalones”, vendiendo a precios de remate reses y granos, con otras desventajas: libertad para fijar precios de fletes a los FFCC y flota (subían cuando aumentaba la cosecha y adiós ganancias para los productores); creación del Banco Central a medida del proyecto en inglés, cuyo autor era Sir Otto Nimeyer (para manejar la economía local); creación de un ente de control de las petroleras, que recomendó la privatización de YPF, cosa que se frustró por la oposición del EA y la ARA; creación de la Corporación Anglo Argentina de transportes por venta forzada de empresas de colectivos y tranvías de capital nacional, Etc. El lema era “comprar a quien nos compra”, más claro: se importaban manufacturas inglesas, así sellaron el destino de la pequeña industria nacional.

Nacionalizaciones. Producidas durante la guerra, y se crearon industrias básicas. Argentina comenzaba a industrializarse; Altos Hornos Zapla, flota mercante y petrolera, comenzaron las construcciones en el Astillero Río Santiago. FFCC, Agua y Energía, se gestaba SOMISA, el crédito bancario se nacionalizó, Industrias Kaiser se radicaba en Córdoba, nacían otras automotrices. No solo se exportaban reses y granos, sino manufacturas. Se fabricaron aviones y buques.

La Patria Vasalla. La vuelta a ese estado fue una política a largo plazo llevada a cabo por los perduelis (o enemigos internos) respondiendo a los intereses extrajeros. Luego de varios embates condujeron al terrible endeudamiento en que estamos metidos, mientras los autores –delincuentes de guante blanco y “ratones” que los defienden- se empecinan en mantenernos vasallos. La gravedad de la situación no se discute. Hoy, la realidad es disfrazada deliberadamente por los medios –diarios, radios, TV-  ya que no muestran esa recuperación que está en marcha, es algo visible, y no es poco. Tampoco es suficiente, por varias razones, entre ellas, la poca capacidad de industria de generar a corto plazo vacantes, y la falta de MO calificada. Lo último, producto de la destrucción de la educación técnica en la era Menem-Duhalde. Según ellos debíamos ser un país de servicios e industria primaria. Destaquemos también, la privatización de las vías fluviales, donde hoy reina el contrabando. . . . Y La patria continuó desangrándose.

Colofón. “La Argentina será industrial o no cumplirá con sus destinos” Dr. Manuel B. Ugarte (1875-1951) Escritor, diplomático y político argentino. Hay que perseguir ese objetivo hasta lograrlo. Ud. Ciudadano ¿pensó alguna vez eso? ¿o cree que todavía podemos vivir solamente de las vacas y el trigo? ¿pensó en la industrialización del país? y si no fue así ¿qué espera?


*04-08-22 / Dr. Héctor Pomini

CAUSA POR LA OBRA PÚBLICA: LA JUGADA MEDIÁTICA DEL FISCAL (Por: Raúl Kollmann*)


El fiscal Diego Luciani acusó a la Cristina y Néstor Kirchner de integrar una gigantesca asociación ilícita con la misma prueba que ya existía desde el inicio del juicio y que fue demolida en los tres años de audiencias. La pirueta de los bolsos de López, el show con el nombre del Presidente y las claves y fallidos del alegato.


El fiscal Diego Luciani arrancó este lunes su alegato con una acusación estruendosa, ampulosa, porque supo que era su oportunidad de dar un golpe mediático, más que judicial, teniendo en cuenta que los canales -sobre todo los aliados al macrismo- estarían transmitiendo casi en vivo.

Repitió minuciosamente y de manera vehemente la acusación inicial del caso de las rutas de Santa Cruz, formulada en 2016: una declaración que fue demolida en los tres años de audiencias que lleva el juicio. Sostuvo el fiscal que las licitaciones fueron ficticias -incluyendo las 51 que ganaron las constructoras de Lázaro Báez--, porque contó con la complicidad de otras empresas nacionales --mencionó a Esuco, del presidente de la Cámara de la Construcción, Carlos Wagner, y enemigo de Lázaro Báez, y Petersen, de la familia Eskenazi-- que, según dijo, simularon presentar ofertas, o sea habrían sido colaboradoras de un delito. Aún así nunca se las imputó de nada. 

Tampoco explicó por qué esas constructoras favorecerían a Báez. Sobre esa base, Luciani afirmó que con esos métodos se constituyó una gigantesca asociación ilícita que, en verdad, incluiría a los gobernadores de Santa Cruz, porque todas las licitaciones se convocaron, adjudicaron y controlaron en la provincia. Tampoco los gobernadores fueron acusados de nada. El razonamiento concluyó en que semejante asociación ilícita sólo podía concebirse con los presidentes Néstor y Cristina Kirchner como jefes.

Como era un discurso para la tribuna, Luciani no se privó de insistir en cuestiones ya desechadas por la auditoría que mandó a hacer el propio macrismo: aquel estudio determinó que nunca se pagó ninguna obra que no se haya terminado y que las demoras fueron las mismas que en las demás provincias. Un punto asombroso es que dedicó un largo rato a enumerar las obras abandonadas por Báez al final de 2015: en verdad, fue el macrismo el que dejó de pagarle a todas las constructoras y adelantó que no seguiría con las obras.


 * Periodista, presentador y escritor.

NACIONALIZAR EL PARANÁ (Por: Pedro Peretti*)


Hay que nacionalizar el Paraná por DNU, y luego enviarlo al Congreso para su ratificación. La estabilidad democrática y la gobernabilidad de nuestra patria así lo requieren en forma perentoria, y ningún tratado firmado por la Argentina lo impide.

Las cerealeras exportadoras son las principales usuarias de nuestro canal troncal de navegación, mal llamado hidrovía. Ellas literalmente fijan el tipo de cambio en nuestro país y, en conjunto con los puertos privados, son la principal fuente de extorsiones y chantajes a los que es sometido nuestro gobierno.. Ni unas ni otros deben ser privados. No solo por una cuestión económica, sino esencialmente política.

El Estado puede y debe usar las tarifas de peaje del río como un instrumento de negociación. Dado que los pools sojeros y sus comitentes, los monopolios exportadores, son reticentes a liquidar la soja en tiempo y forma -con el argumento de que es propiedad privada- si para exportarla quieren usufructuar el Paraná -que es un bien de las y los argentinos- deberán pagar una tarifa que se actualizará automáticamente en función del tiempo transcurrido: más rápido liquidan, más baja será la tarifa.

Un Estado democrático tiene la responsabilidad de preservar para sí cuestiones e instrumentos que son vitales y estratégicos para su gobernanza, y que en manos de compañías con capacidad de lobby, asfixian a los gobiernos populares. En los 90, la Argentina se desprendió de sus puertos, de su flota mercante, de sus ferrocarriles, de la Junta Nacional de Granos y la de Carnes, de silos, del Paraná, etc. Como única compensación por semejante despojo, recibió una enorme vulnerabilidad política y económica, que redujo drásticamente su capacidad de negociación, control y regulación.

El desmesurado aumento de los alimentos y la no liquidación de divisas, son la consecuencia natural de aquellas decisiones privatizadoras.

La actual recuperación del Paraná por parte del Estado no fue producto de una lucha, como sí lo fue la nacionalización del Canal de Suez concretada por Gamal Abdel Nasser en 1956, en un acto de soberanía frente a Gran Bretaña, Francia e Israel, que impedían la construcción de la represa de Assuan. Tampoco es similar a la lucha del pueblo panameño, encabezada por el General Omar Torrijos, que puso fin al control de Estados Unidos sobre el Canal de Panamá. El tratado Torrijos-Carter, firmado en 1977, fue ratificado por una consulta popular, que obtuvo el 67% de aprobación.. En ambos casos, el cobro del peaje reporta ingresos fiscales muy significativos para ambas naciones: u$s 4.200 millones para Panamá y u$s 6.300 millones para Egipto en 2021.

Aunque el Paraná no es un canal, a efectos de tráfico de mercaderías opera en la misma dimensión económica y política que los canales mencionados. La disputa por el control de su navegabilidad también conoció conflictos bélicos, como la Vuelta de Obligado (20 de noviembre de 1845, donde perdimos) y Punta Quebracho (4 de junio de 1846, donde ganamos). Justamente en este último punto, donde tuvo lugar la batalla que marcó el fin del bloqueo anglo francés a los principales puertos de la Confederación Argentina se encuentran la planta y el puerto privados, de Cargill. Ironías de la historia…

El Paraná surca la cuenca del Plata, una región que cubre 3 millones de kilómetros cuadrados y recorre 5 países. Es una vía de excepcional importancia geopolítica, por donde circula la mayoría del comercio de granos y sus derivados que se producen en esa vastedad geográfica, con destino esencialmente al sudeste asiático. Este volumen comercial descomunal está completamente en manos de compañías monopólicas.

Las tarifas fueron un modelador de la configuración nacional desde siempre, y especialmente a partir de la concesión de los ferrocarriles a los ingleses, que las usaron como forma de desalentar la industrialización de nuestro país. Ejemplo de ello es lo ocurrido con los molinos harineros en la Colonia de Esperanza, donde los ingleses ahogaron la industrialización del trigo, cobrando una tarifa mucho más cara a la harina que a los granos en bruto, que ellos industrializaban en su país. Igual sucede con la mayoría del trigo que exportamos a Brasil.

El vencimiento de la concesión del dragado y balizamiento del canal troncal puso en nuestras manos instrumentos de gran importancia política: el cobro de la tarifa y la posibilidad de hacer una empresa pública de dragado y balizamiento. Dicha empresa debería estar en la órbita del Ministerio de Defensa y brindar sus servicios a la Administración General de Puertos, que está haciendo una excelente labor en la gestión y cobro del peaje. Demuestra así, en los hechos, que privatizar no es necesario ni conveniente.

El fin de la concesión brinda una oportunidad excepcional para fortalecer nuestra democracia, controlar el contrabando, mejorar las cuentas fiscales, y fortalecer nuestra posición negociadora frente a las grandes usuarias. Parafraseando a Perón cuando negociaba el precio de los ingleses: ellos tienen la soja y nosotros tenemos la vía por donde sacarla. O nos ponemos de acuerdo en función del bien común, o quedamos rehenes en perjuicio de todos.

Fue director titular de la Federación Agraria Argentina (FAA). Coautor de La Argentina agropecuaria: propuestas para una agricultura nacional y popular de rostro humano.

DIÁLOGO DE SORDOS (Por: Reynaldo Sietecase*)


Argentina es un país raro. Lamentablemente la afirmación no constituye una novedad. El premio Nobel de Economía Simon Kuznets lo explicó a su manera: “Hay cuatro clases de países: desarrollados, en vías de desarrollo, Japón y Argentina”. Planteaba que el país insular había partido en la mitad del siglo pasado de una derrota en la Segunda Guerra Mundial, donde recibió dos bombas atómicas, y en una situación catastrófica y se había convertido en una potencia mundial. En cambio, Argentina es su opuesto: de una posición privilegiada por su potencialidad, había llegado a una situación de deterioro económico y social. Argentina es un país raro, pero no sólo por ser un territorio que cuenta con grandes recursos naturales y al que le va mal –en este momento del mundo aquí abundan las materias primas y el combustible que escasean- sino también por su nivel de canibalismo político.

Esta semana ante la disparada del dólar ilegal, la incertidumbre generalizada, el aumento de precios, la falta de productos, las complicaciones para importar insumos; más la presión cruzada de los que menos tienen y las movidas especulativas de los que tienen más, hizo que en el gobierno se planteara hablar con la oposición. Y esa es otra señal de la rareza de nuestra identidad nacional. Hablar en Argentina es sinónimo de ceder o es considerado una muestra de debilidad.

La idea fue verbalizada públicamente por el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, quien dijo el martes pasado: “hoy necesitamos ayuda, también de nuestra oposición”. Otros funcionarios kirchneristas del gabinete lo deslizaron en off. Toda una novedad, el gobernador es uno de los dirigentes que con más vehemencia fustiga a sus opositores cada vez que tiene oportunidad. Y el kirchnerismo en general, es el sector de la coalición más reacio a negociar con otras fuerzas.

Algo que se replica en el interior de la coalición, la convivencia de las distintas fuerzas que integran el Frente de Todos en estos años fue espantosa, plagada de operaciones de desestabilización y pases de factura públicos. El presidente Alberto Fernández y su vice Cristina Kirchner estuvieron siete meses sin hablar. Sólo la crisis provocada por la renuncia del Ministro de Economía, Martín Guzmán, forzada por la vice, los llevó a reunirse para hablar. Y aún así, la vice presidenta no avaló públicamente a la nueva ministra Silvina Batakis. Y algunos de los dirigentes que la referencian como líder indiscutida no cesaron sus ataques hacia Fernández.

Se entiende entonces que la oposición desconfíe. Algunos con argumentos muy razonables, otros sólo por su alto anti peronismo en sangre. Lo cierto es que Alberto Fernández tuvo su mejor momento de imagen y popularidad cuando convocó a sus opositores para enfrentar juntos la pandemia del covid. Aquella foto del primer mandatario flanqueado por Kicillof, Horacio Rodríguez Larreta, Omar Perotti y Gerardo Morales, en la Quinta de Olivos provoca nostalgia. Esa imagen revelaba que se podía trabajar en conjunto frente a un problema que afectaba a todos y que eso no implicaba ninguna concesión política ni ideológica. Fue el propio presidente el responsable de abortar esa posibilidad.

Por aquellos meses, incluso, se habló de un gran acuerdo nacional al que nunca se convocó. Con el correr de los meses, el gobierno no sólo terminó profundizando las diferencias con los opositores, sino que se enredó en una guerra interna insensata e irresponsable, donde los dos compañeros de fórmula tienen idéntica responsabilidad. Allí se puede rastrear el germen de la crisis actual que es económica pero también política.

Los grandes medios de comunicación hicieron su aporte al envenenamiento de los discursos públicos en una suerte de vale todo. Insultar, hacer recortes para demostrar falacias, publicar fake news, manipular datos o mentir descaradamente, se convirtió en el menú habitual de los envíos periodísticos para alegría del público abonado a la grieta. Que, como bien definió Carlos Rottemberg, sigue siendo un gran negocio.

Con todo, no hay duda de que la responsabilidad mayor la tiene la política. Y dentro de la política, los que gobiernan. Ahora vuelve a hablarse de diálogo como si fuese algo excepcional. Hablar no implica conceder, es parte esencial de la actividad política. Hay que sacar al país de la lógica futbolera, donde al otro hay que destruirlo, borrarlo del mapa. Romper con esa manera de hacer política pensando que lo mejor que le puede pasar a la oposición es que al gobierno le vaya mal en lugar de plantearse como alternativa. Es notable que no se termine de comprender que cuando a un gobierno le va mal, el costo lo pagan los sectores más desprotegidos. En la historia reciente sobran los ejemplos.

Es sabido que no hay soluciones mágicas para problemas graves. Bajar la inflación, reducir la pobreza y la indigencia, resolver el dilema de la economía bimonetaria y el endeudamiento, demandará tiempo. Urge dejar fuera de la legítima batalla electoral cuatro o cinco temas que potencien el desarrollo productivo del país y permitan construir una sociedad más justa. No hay manera de pensar el país a largo plazo sin establecer algunos consensos básicos. Y para eso hay que hablar antes de que sea demasiado tarde.

*Periodista, escritor, cazador de historias… Así es Reynaldo Sietecase, bloguero exclusivo de Periodismo.com.  Twitter: @Sietecase

LA CONFRONTACIÓN. (Por Dr. Hector Pomini*)

“El 90% de los chicos que nacen en hogares pobres, mueren pobres por más capaces que sean. Más del 90% de los chicos que nacen en hogares ricos, mueren ricos por más estúpidos que sean. Por lo tanto, el mérito no es un valor”. Joseph Stiglitz – Nobel de economía 2001”.

Reseña. Producido el crack de la Bolsa de New York (1929), se inició la Gran Crisis económica mundial. El ascenso al poder de Franklin Delano Roosvelt, puso en práctica el New Deal. Es decir, una serie de reformas destinadas a la reactivación económica. El Estado destinó el 3% del Presupuesto al fomento industrial; y la perla: la instauración del Seguro Social (pensión a la vejez o jubilación) a regañadientes del establishment. No fue hasta la entrada de USA en la Segunda Guerra Mundial, cuando se inició la real reactivación económica. Con el privilegio de estar lejos de los frentes, y por lo tanto de la destrucción masiva de industrias. 

En el Reino unido.  La guerra obligó a concentrar en el Estado toda actividad para la optimización del esfuerzo de guerra.  Impulso a las industrias, conceder beneficios para estimular a la población. Finalizada la contienda en 1945, fue forjado en los países occidentales un estado de bienestar que se extendió aun a países vencidos. No fue una bondadosa acción lo impulsado por el Plan Marshall, sino que se pretendía otorgar ventajas para la necesaria reconstrucción que beneficiara a la población, como también, poner en marcha a la economía en los tiempos de paz. Hubieron beneficios sociales, créditos para vivienda, etc. para generar consumo. Las corporaciones y el poder financiero, aceptaron tales “esfuerzos”. En el Reino Unido, los FFCC estaban quebrados, el Estado se hizo cargo de los servicios y de la deuda. La salud y la educación pasaron a ser estatales, los sindicatos y organizaciones sociales tomaron más poder. Se vendieron activos en el exterior, todo contribuyó a mover la rueda económica. Aclaremos que al hacerse cargo el Estado, significó que todos los contribuyentes pagaron la deuda de los FFCC, sus primitivos dueños se sacaron de encima ese lastre durante poco más de 20 años. Los liberales tuvieron que retroceder por conveniencia.

La reacción. Saldada la deuda de los FFCC, los capitales privados deseosos de recuperar las ganancias, batieron el parche de los malos servicios ferroviarios estatales, y que debían pasar otra vez a manos privadas. No conformes, fueron por más, siguieron las críticas a otros servicios.

La era Tatcher. Ella estaba decidida a reducir el poder de los sindicatos, ya que acusaba a sus líderes de debilitar la democracia parlamentaria y el desarrollo económico mediante las huelgas y protestas. Hubo cierre de minas y privatizaciones, desocupación, baja inflación. Se alentó el crecimiento de la actividad financiera y de empresas de servicios. Se quitaron con los controles de cambio y de la salida de activos al exterior. Ya en el presente siglo, nada se dice de la recesión y el mal camino de la economía inglesa. Hay 4 millones de súbditos desocupados y un tercio de la población ha suprimido una comida diaria.

Argentina obediente. En cada interrupción de los gobiernos democráticos locales estaba “el poder en las sombras”. Las nuevas autoridades impulsaron la liberalización de la economía, destruyendo la industria local y endeudando al país. Al igual que en el Reino Unido, se persiguió a sindicatos y se cercenaron derechos. Hicieron todo lo posible para volver a los años 30, tiempo en que muy pocos se podían jubilar; el régimen laboral era de una quasi esclavitud. Un trabajo del Dr. Pedro Escudero –Padre de la nutrición y la gastroenterología argentina- estableció claramente el estado de vulnerabilidad de las clases sociales del país. Recurriendo a la Dirección de Sanidad del Ejército Argentino estudió a 18 clases de ciudadanos convocados para el Servicio Militar Obligatorio, determinó que el 30% de las clases eran rechazadas por raquitismo y Tuberculosis, más un 4% por idiocia. Todo debido al déficit nutricional. Cosa notable en el país de la comida. Todo mejoró a partir de 1943: salarios, derechos laborales, vacaciones, aguinaldo, etc. El resurgimiento en cada una de las reconstrucciones de la Patria por parte de gobiernos reivindicatorios de los derechos perdidos – a excepción de la runfla traidora menemista-, llevó esfuerzos considerables.

Los Perduelis. Son los enemigos internos de la Patria: la oligarquía vacuna, bancos y cerealeras, bolsa y grandes grupos económicos. Fieles obedientes de los intereses externos hacen e hicieron todo lo posible para reimplantar el sistema liberal. Las consecuencias: Los ricos cada vez más ricos, pobres en mayor número y más empobrecidos. Mau dijo: “El salario es un costo y hay que bajarlo”. Su limitada sesera no le permite pensar en la sencilla cuenta: mejores salarios= mayor consumo= mayores ganancias.

Conclusión: hoy el sistema liberal está en crisis, confronta para no desaparecer; ha quedado demostrado una vez más que la libre empresa sin limitaciones, ha conducido a sociedades en donde el hábil empresario somete a sus congéneres a la explotación sin límites, quieren cada vez más y más, al punto tal que la sed de dinero y poder nos están conduciendo a una guerra de consecuencias imprevisibles. Ud. ciudadano ¿ha pensado alguna vez en esto?¡¡¡¡Piense ciudadano!!!!

ELOGIO DEL SILENCIO INEXPLICABLE (Por: Mempo Giardinelli*)

 

Frente al posible mal resultado, a mediano y largo plazo, de la fantasía del "hidrógeno verde" que le habrían transmitido al presidente Alberto Fernández su canciller y su exministro Kulfas --y a casi todo el poder político de la provincia de Río Negro­-- son pertinentes algunas precisiones que van más allá de los comentarios irónicos de quienes abaratan asuntos porque son playitos o cipayos.

Y la primera precisión es subrayar el silencio del poder. Tan macizo que genera preguntas ineludibles, que en sí mismas fungen como acusaciones. ¿Es que en lo referido al Paraná y el Canal Magdalena el silencio pertinaz de las autoridades encubre la entrega de nuestra soberanía y es por eso que "de eso no se habla"? ¿Cómo se explica que quienes deben custodiar la soberanía, inexplicablemente sigan callando y miren para otro lado?

El drama de la Argentina no se expresa solamente en el hambre de millones de personas, ni en la inflación que el gobierno no se atreve a detener (porque no se atreve, sinceremos la cuestión, pues de lo contrario ya se habrían derogado por lo menos las Leyes de Entidades Financieras y de Inversiones Extranjeras).

El drama es pavoroso de por sí, y hace rato se debía haber firmado lo que hay que firmar para empezar de una vez un camino diferente de esta deriva patética que padecemos 47 millones de argentinos y argentinas que no pertenecemos al cuarto de millón de ricos, especuladores, fugadores, terratenientes y contrabandistas. O sea esa caterva de dueños de casi todo y también de la voz y del silencio.

En medio de ese porfiado mutismo, lo más tremendo que se avizora en el horizonte es la entrega de la soberanía nacional sobre todos nuestros bienes y recursos estratégicos. Esos que casi todas las naciones del mundo cuidan como oro puro en sus territorios. Y que en la Argentina garantizaron crecimiento y bienestar popular hasta que milicos y civiles traidores, asesinos y cipayos desbarataron todo. Que todo hay que decirlo y en voz alta cuando se hacen los sordos.

Por eso no cabe el silencio en la lucha por recuperar la soberanía plena sobre el río Paraná y el canal Magdalena, como no se silencian los compatriotas que en Jujuy y el Noroeste repudian la extracción de litio de manos de extranjeros que no les dejan ni un mango, y como ahora en la Patagonia y en cada provincia los negociados cipayos. Ahí está el fuerte repudio que en la provincia de Río Negro contradijo al alegre anuncio presidencial y al desvergonzado séquito político de la gobernadora Carreras, que entrega 625.000 hectáreas a la empresa australo-británica pero a la vez la "obliga" a pagar anualmente 1,50 dólares por cada hectárea que se mantenga ociosa. Y no es chiste. Y encima pasando por alto la Ley de Tierra rionegrina y la legislación que protege a la meseta Somuncurá de toda acción industrial humana porque es una región fundamental del centro sur rionegrino, donde habitan especies en peligro de extinción y año tras año se sueltan cóndores.

Quizás por eso las únicas voces de oposición al proyecto han surgido por parte de las comunidades mapuches, y de investigadores e intelectuales de las universidades de Río Negro y Comahue: "Quienes formamos parte de la comunidad científica y universitaria de Río Negro, investigadoras, estudiantes, docentes y personal no docente, graduadas de las universidades nacionales e institutos terciarios de la provincia de Río Negro, reconocemos la urgente necesidad de una transición. Pero no de cualquier transición, sino de una que apunte hacia un nuevo sistema que ponga en el centro la vida, la de los seres humanos y la del resto de los seres vivos con los que compartimos el planeta", expresa el texto que difundieron la semana pasada.

El documento afirma que ninguno de los proyectos en danza aportan una "real solución al problema". "En el mejor de los casos, apuntan a un aspecto importante pero parcial del mismo, el de las emisiones de CO2, sin abordar otras cuestiones ambientales como la degradación de ecosistemas, la ocupación de territorios y el desplazamiento compulsivo de poblaciones de comunidades originarias y rurales, la pérdida de diversidad biológica y cultural, la generación de residuos, y ni hablar de las cuestiones sociales".

Y añaden que la producción a gran escala de hidrógeno verde para exportación (se habla de más de dos millones de toneladas anuales) "impactará negativamente sobre los territorios, ya que requiere la instalación de tres o cuatro parques eólicos, un número indeterminado de electrolizadores, plantas productoras de amoniaco, plantas desaladoras, etc., en áreas ambientalmente sensibles, como la meseta de Somuncurá, las costas de los ríos Limay y Negro, o el Golfo San Matías".

Las prevenciones no son inútiles ni exageradas, dados los efectos de la avanzada de gente de Fortescue Future Industries (FFI) adquiriendo campos actualmente productivos, para la instalación de futuros parques eólicos.

Así lo reconoció incluso el presidente de la Sociedad Rural del Valle del Chubut, Ricardo Iriani, quien manifestó que "hay preocupación entre los productores y vecinos, por el vaciamiento de los campos en la provincia de Chubut. Ya se han vendido 10 o 12 campos que podrían llegar a ser 140.000 hectáreas a compradores australianos". Así lo dijo en referencia a campos ubicados al nordeste de la provincia, desde Península Valdés al sur, hasta el Paralelo 42.

En estos contextos en los que el silencio no es salud, asombra que el gobierno nacional haga silencio acerca de todo esto, mientras se tolera a las mafias privatizadoras, los astilleros están amenazados y el infame decreto 949/20 sigue vigente e intocable. Y es más extraño aún, e inexplicable, que el presidente Fernández siga en silencio en estas materias de soberanía, mutismo que acaso lo colocaría, de hecho, consintiendo las entregas.

Y a la vez, para colmo, cabe recordar que tampoco se debate el papel estratégico de los ferrocarriles que hay que recuperar en la Argentina con urgencia, pues además de tener una red todavía en buena medida reactivable traerá aparejado el florecimiento de la industria ferroviaria, que en nuestro país fue fabulosa y puede volver a serlo. Como igualmente sucede con la otra industria fenomenal que tuvimos y sigue en pie y es imprescindible repotenciar: la industria naviera, ejemplificada en la recuperación plena del Astillero Río Santiago, que es emblemático de decenas de otros astilleros recuperables y que es urgente relanzar.

La pregunta en este punto tan sensible es: ¿por qué no se invierte en estas dos industrias, que son madres de muchísimas otras? Así lo supo y lo probó Juan Domingo Perón hasta que fuimos aquel país poderoso y respetado, y complejísimo pero en esencia justo, que acabó bombardeado por la brutalidad reaccionaria, produciendo una matazón que acaso no les perdone toda la justicia divina junta.

Hoy el dilema ya se perfila, por encima de los silencios; de perderse las elecciones el año que viene, en el Paraná se perfeccionará la entrega y el canal Magdalena quedará clausurado para siempre. El litio, el oro, la plata, el cobre, el petróleo de nuestro subsuelo tendrán dueños que no serán nuestro pueblo. Y en la Patagonia acaso se inicie la etapa final y trágica de la partición de la Argentina en dos estados (por lo menos): uno al Norte y otro al Sur del paralelo 41. Véase el mapa que ya circula en internet. 

*Periodista, docente y escritor. Es Doctor Honoris Causa por la Universidad de Poitiers, Francia.

LA ORIENTACIÓN DE LAS POLÍTICAS (Por: Carlos Heller*)


Los anuncios del lunes pasado de la ministra de Economía, Silvina Batakis, confirman que existe una línea de continuidad con lo que ya se venía haciendo, mientras que las distintas medidas que se fueron implementando en la semana imprimen un sello distintivo. La gran diferencia es que esto se da en el marco de un mayor consenso al interior del Frente de Todos, imprescindible para poder avanzar con las políticas que se precisan en un entorno por demás complejo.

En materia fiscal se sigue apuntando a la reducción gradual del déficit y entre los anuncios que la ministra realizó estuvo el de la segmentación de las tarifas de luz y gas, que finalmente comenzó a implementarse el viernes con la habilitación del formulario para mantener el subsidio. Así se conseguirá dar al esquema tarifario una mayor dosis de progresividad, además de un interesante ahorro fiscal que permitirá redireccionar esos recursos hacia el gasto social y el fomento a los sectores productivos.

A su vez, el miércoles se conoció una nueva resolución de la AFIP, mediante la cual se aumentó del 35 al 45% la percepción a cuenta del pago de los impuestos a las Ganancias y sobre Bienes Personales, para los gastos de turismo y consumos en el exterior. La medida no apunta a gravar a la clase media, ni restringe los viajes al exterior, como sostuvieron algunos referentes de la oposición. En primer lugar, porque no es un impuesto, sino un pago a cuenta. Además, tiene el foco puesto en los sectores de elevada capacidad contributiva, que muy probablemente no dejarán de viajar. No está de más explicar que el cambio de la alícuota en nada afecta al turismo interno, beneficiado por el Previaje. Y si bien las críticas se centraron en el turismo, también encarece el pago con tarjetas, desalentando de esa forma parte de las importaciones de bienes y servicios, muchas de ellas de mercancías suntuarias.

También se continuará fortaleciendo al mercado de deuda en moneda local, para no depender del financiamiento monetario del Tesoro, y se seguirán cuidando las reservas para atender de modo prioritario las necesidades de la producción.

Respecto de la deuda pública, el Tesoro Nacional obtuvo en el mercado de capitales $137.900 millones, monto muy superior a los $8.851 millones que vencían en la primera quincena del mes. De los títulos colocados el 92% fue a tasa fija, ofreciéndose una mejora en los rendimientos, y con vencimientos que operan principalmente en el corto plazo. Buenas señales con vistas a continuar obteniendo financiamiento neto positivo como ocurrió en el primer semestre.

El último jueves el BCRA dispuso nuevas medidas para facilitar el acceso a las divisas para la importación. Se dispuso que las empresas del sector energético podrán acceder al mercado de cambios a los 60 días, en lugar de los 180 días actuales, para el pago del incremento de las importaciones con relación al año previo. En el mismo sentido, se aplicaron similares medidas para el caso de los fertilizantes, de los fitosanitarios y de la industria automotriz, ampliando lo ya reglamentado una semana atrás.

En materia cambiaria, a pesar de las presiones que no cesan, se descartó cualquier devaluación brusca que pueda afectar el poder adquisitivo del salario. La ministra afirmó que “el tipo de cambio multilateral (un indicador de la competitividad cambiaria del país) está en una situación de equilibrio”. En verdad, lo que se encuentra en desequilibrio es el valor del dólar ilegal o el de los financieros (como el MEP, o el CCL) que están alejados de lo que ocurre con la economía real.

La especulación y la generación de falsas expectativas de todas formas impactan, y en los últimos días se han estado sintiendo traslados a precios, que se verán reflejados en el índice de precios que se conocerá el mes que viene. Probablemente ello significará un quiebre en la tendencia a la desaceleración que había comenzado a verificarse en los dos meses previos, tras el pico de marzo (6,7%), que estuvo muy influido por la suba de los precios internacionales de las materias primas. El último dato del INDEC mostró que en junio se verificó un alza mensual del 5,3%, dos décimas por encima del valor de mayo (5,1%). Los rubros que más aumentaron fueron Salud (7,4%), Vivienda y otros (6,8%) y Bebidas alcohólicas y tabaco (6,7%), mientras que Alimentos y bebidas aumentó por debajo del nivel general, un 4,6%.

También se anunció la conformación de la Autoridad Nacional de Defensa de la Competencia para arbitrar y controlar los aumentos de precios desmedidos. Al respecto, Batakis señaló que “lo que sucedió esta semana en materia de precios no tiene ninguna explicación técnica, y solamente son especulaciones” y remarcó: “no podemos permitir abusos de precios”.

En un contexto global complejo, uno de los grandes objetivos del gobierno nacional es que la recuperación de la actividad y del empleo no se resienta y que los principales indicadores sigan mostrando mejoras. En la semana el INDEC dio a conocer el uso de la capacidad instalada de la industria para el mes de mayo, con un valor del 68,4%, por encima del 61,5% de un año atrás. No sólo se recuperó lo perdido durante la pandemia sino que también se superaron los máximos registrados para idéntico mes durante el gobierno de Macri (65,8%, en 2017). Es un dato para tener muy en cuenta y que habla a las claras de las grandes diferencias que existen entre los dos modelos, especialmente en los impactos sobre la actividad industrial.

La semana pasada hice alusión a los dichos de Kristalina Georgieva respecto de las “acciones dolorosas” que supuestamente serían necesarias en Argentina para cosechar beneficios más adelante. Si bien es una afirmación sumamente preocupante, hay que situarla dentro de lo que es la esencia y de lo que representa el FMI. En la previa del encuentro de ministros y gobernadores de los bancos centrales del G-20 en Bali, en un blog publicado el 13 de julio, la directora del organismo hizo una recomendación con idéntica terminología para todos los países: “actuar ahora dolerá menos que actuar más tarde”.

Georgieva señaló además que los países con altos niveles de deuda “también tendrán que endurecer su política fiscal, lo que ayudará a reducir la carga de los préstamos cada vez más caros”. No hay que pasar por alto que un día antes, la propia Georgieva había señalado que “la deuda en dólares no es buen lugar donde estar si no se producen dólares”, una reflexión que llega tarde.

Entre tantas presiones que recibe el Gobierno, en estos días quedó en evidencia que el cese de comercialización de granos y hacienda del miércoles pasado que llevó adelante la Mesa de Enlace fue un reclamo de tono político. El titular de un medio de gran llegada ejemplifica esta afirmación con claridad: “Contra el Gobierno. Movilizado en las rutas, el campo hará hoy un cese de comercialización”. No hay que perder de vista que la discusión de fondo es por el modelo, ya que muchas de las demandas han venido siendo resueltas, o están siendo abordadas, como la falta de gasoil, o la provisión de fertilizantes.

Ante ello, la búsqueda de una mayor fortaleza al interior del Frente de Todos es un aspecto a resaltar, también para enfrentar las fuertes presiones de los sectores que no paran de especular y sembrar incertidumbre para que cambie el sentido de las políticas.


 *bancario, político y dirigente deportivo argentino. Fue fundador y presidente del Banco Credicoop y vicepresidente del club Boca Juniors. Es el principal dirigente del Partido Solidario.


LA CONSTRUCCIÓN DE LA COMUNIDAD ORGANIZADA ES CON TODOS Y TODAS ADENTRO (Por: Leonardo Moyano *)


¿No conocés a un argentino o argentina que salga a laburar todos los días, que le cueste parar la olla y vivir con dignidad? ¿No creés que debería ser el Estado quien administre la posibilidad de llegar con un derecho ante cada necesidad?

Las palabras de la vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, sobre la administración de los programas sociales pusieron de manifiesto una vez más la necesidad de reflexionar sobre las políticas de empleo y la asistencia social. Que el peronismo crea trabajo es una de las verdades absolutas de la doctrina, pero la dignidad no solo deviene por el trabajo. Hace falta que estén satisfechos también otros derechos. En materia de política de empleo, el escenario actual nos brega el gran desafío de pensar un Estado presente, con los ojos en el siglo XXI y el espíritu nacional y popular.

Muchos y muchas compatriotas no tienen vínculo, no conocen, no tienen forma de llegar o simplemente no quieren tener su derecho mediado por un movimiento social. Nosotras y nosotros que militamos en las diferentes realidades estamos acostumbrados a escuchar en los barrios frases que van desde “cobre la mitad y no sé porque”, “esta semana trabajo de  ir a la marcha”, “tuve que dejarle un porcentaje a la referente”, o “dejé de cobrar el potenciar y no sé porque”, entre otras.

Cotidianamente escuchamos estas voces y ante la imposibilidad de dar respuesta, la indignación crece. Para ser un Estado efectivo ante los problemas cotidianos de la gente, ese Estado tiene que dar respuesta.

Un Estado Nacional fuerte, con ministerios que planifiquen políticas públicas, no tendría por qué otorgarle la potestad a una agrupación política o movimiento, la difícil tarea de establecer quiénes merecen o no un derecho.

La universalización de esos derechos sostenidos en el tiempo ha demostrado ser la política más efectiva, aquellas que pueden modificar de manera estructural la pobreza y la indigencia en la Argentina. De hecho, las experiencias del AUH y Progresar, entre otras, demostraron la efectividad y el impacto positivo en el sector beneficiario, cuando se aplicaron de manera universal.

En tanto, las organizaciones sociales tuvieron y tienen un rol muy importante en nuestra sociedad. El rol de organizar, construir experiencias de economía social, cooperativas, sosteniendo espacios de educación popular, de asistencia alimentaria en merenderos y comedores. Son tareas muy valiosas.

Todas estas tareas son reconocidas por parte de la sociedad y debieran ser reconocidas por el Estado sin importar el signo político que gobierne. Las organizaciones son fundamentales mediadores entre gran parte de la sociedad y el estado, municipal, provincial o  nacional.

CRISTINA Y LAS ORGANIZACIONES SOCIALES

En el día de la bandera -20 de Junio-, Cristina participó como principal oradora en el cierre del plenario de la Central de los Trabajadores de la Argentina (CTA). Con su lucidez habitual hizo un interesante recorrido sobre la economía del país, pero también apuntó a la integración social.

“Yo quiero ser absolutamente sincera. Hoy tenemos 7% de desocupación, pero tenemos 1.300.000 planes. Hay algo que va a haber que revisar porque con esa desocupación del 7% deberíamos tener menos planes sociales”, señaló aclarando por cierto que no estaba en contra de que “se dé plata a los pobres”, sino enfatizando la necesidad de uno de los leitmotiv de los gobiernos peronistas que es “generar trabajo”.

"El Estado nacional debe recuperar el control, la aplicación y la auditoría de las políticas sociales, que no pueden seguir tercerizadas", agregó la presidenta del Senado.

Algunos se empecinaron en colocar a Cristina Fernández de Kirchner en contra de los  movimientos sociales. Y esto no es así, ya que los movimientos sociales se vieron potenciados y favorecidos durante los gobiernos de Néstor y Cristina y acompañados y valorados por el kirchnerismo en su conjunto.

Y también nuestro proyecto político se vio fortalecido potenciado y protegido, de la mano de los movimientos, tanto sociales, políticos, obreros, culturales, las juventudes organizadas en sus sectores, como el movimiento de mujeres y diversidades, entre otros.

Por eso, a la hora de pensar la comunidad organizada de este tiempo, ninguno de estos espacios es imprescindible, pero todos son necesarios. Tenemos que animarnos a pensar una argentina productiva con trabajo, con inclusión social, sin que nadie quede afuera en donde podamos proyectar un futuro prometedor para los más de 47 millones de argentinos y argentinas.

Nos está faltando generar ámbitos de debate, nos está faltando actualizar y poner en común el programa político y fundamentalmente necesitamos que las estructuras del estado estén a la altura que la historia y el momento político demanda.

EL CAMINO DE LA RECONSTRUCCIÓN Y LA POLITICA DE EMPLEO DEL SIGLO XXI

El camino y la resolución del conflicto que requieren estos tiempos, serían los de avanzar en una renta básica universal, coordinada y articulada entre el estado nacional, provincial, municipal, junto con los sectores privados, de la sociedad civil, las organizaciones sociales, los sindicatos, las instituciones educativas etc.

En línea con la Vicepresidenta de la Nación, sostenemos que una de las premisas fundamentales de nuestro movimiento nacional es la de generar trabajo. No obstante, no es lo único que genera dignidad.

Somos conscientes que, en momentos delicados como este, son parche y contención, pero sabemos también que se tratan de formas de transición de la sociedad hacia las nuevas formas de trabajo.

Es que cuando pensamos el trabajo del futuro, lo entendemos como la actividad conformada a base de una formación profesional, capacitación, formación en nuevos oficios. Por ello, es fundamental que el Estado impulse iniciativas y políticas públicas proactivas en este sentido.

Cuando pensamos en un estado moderno ya no se explica con el modelo de estado del SXX. Con el ejercicio de la memoria y el resplandor de la historia nacional y popular, necesitamos discutir un estado del SXXI que resuelva las demandas del modelo de desarrollo que precisan cada uno de los argentinos y argentinas. No sirve un estado que no puede dar respuesta a los problemas de la sociedad de hoy. Insistimos, la construcción de la comunidad organizada es con todas y todos incluidos con un Estado presente y fortalecido.

  *Leonardo Moyano, referente de Generación Patriotica

A LOS GORILAS, CON CARIÑO (Por Carlos Ulanovsky*)

Imagen de la portada del
libro de Natalí Incaminato.
Peronismo para la juventud. Del cabecita negra a Pichetto, de Borges a los famélicos espirituales

¿Qué lleva a una sub 40 a escribir un libro de enorme enjundia conceptual, intelectual y política y, como si eso fuera poco, cargarse sobre los hombros la pesada tarea de explicarles el peronismo a los jóvenes? La hipótesis inicial es que Natalí Incaminato (profesora en letras, doctorada en la especialidad, periodista, columnista y conductora de radio), en otro alarde de su sentido del humor, dedicó ese ensayo a sí misma.

Hay más inferencias para este boletín, por ejemplo, la de Pedro Saborido en el prólogo. Sospecha Pedro que Incaminato se acercó al peronismo cuando, igual que le pasó en otros tiempos a Leonardo Favio, se dio cuenta que nadie es feliz ni se realiza en soledad. Otra explicación es que se trata de un libro escrito en pandemia y ahí, entre cuarentenas y protocolos, la autora entendió que en el país y en el mundo no existía una bandera más urgente que la de la justicia social. 

Y, aún con limitaciones, esa bandera flameó siempre mucho mejor cuando fue agitada por peronistas. Y hasta podría sumarse otra conjetura: lecturas y experiencias provenientes de Enrique Santos Discépolo, Néstor Perlongher, Leónidas Lamborghini, Arturo Jauretche, Alejandro Rubio, Evita y Perón, Cristina y Néstor, que le iluminaron el camino y que reaparecen en varios momentos del libro.

Natalí escribe liso, llano y lindo, es directa, no anda con vueltas. Si tiene que apelar a la expresión «recagándose» (que aparece, precozmente, en la página 21) se recaga en las buenas formas y la usa y se expone. A partir de ahí las disrupciones son frecuentes y funcionales. A no asustarse, porque no hay ni una que no sepamos, o que no usemos todos a diario. Todo lo que escribe es afortunadamente entendible. Deja en claro cuáles fueron las palabras por la que «la Argentina blanca» necesitó taparse la nariz cuando la realidad la colocó frente al 17 de octubre de 1945: descamisados, negrada, cabecita, aluvión zoológico

Esas sí que eran malas palabras. Y, además, sin que le tiemble la mano recupera frases reactivas, enemigas de aquella pueblada: «La sangre mestiza hizo su irrupción en la urbe» o «Muchedumbre amorfa y descamisada que gritaba en las calles: ‘Alpargatas sí, libros no’». Rescates semejantes abundan en el libro y resultan muy útiles para probar que la grieta no es un invento del kirchnerismo. Apunta con razón que, en aquel tiempo, salir a la calle sin saco y sin corbata no fue algo dictado por la estética, sino que se trató de algo decidido por el apuro, «porque al General Perón hubo que salir a defenderlo de un minuto para el otro y sin pensar demasiado». Desafía con lucidez: los primeros peronistas, o sea, los que crearon y sostuvieron ese primer gobierno, no eran peronistas hasta ese momento de 1945. 

Y explica con solidez: «El peronismo es… un collage de elementos distintos, de diversas procedencias. Perón reversionó ideas de Irigoyen y desde sus inicios estuvo integrado por jóvenes obreros socialistas y anarquistas». Pero ojo. Lo permanente y agradecido del libro es su poderosa capacidad metaforizadora y, especialmente, su humor. Valiosas razones que estas frases de su cosecha explican: «El odio antiperonista de Borges era su bondi o subte en hora pico»; Miguel Ángel Pichetto: «Peronista con capacidades de fidelidad diferentes»; Mauricio Macri: aparece cada tanto porque «está de vacaciones cabalgando reposeras a pelo»; «En la paupérrima performance del gobierno de Cambiemos su lema básico fue: ‘Lo prometido es deuda’.

Deben ser los gorilas…

Lo gorila, el gorilismo, las distintas clases de gorilaje, integran un corpus central en Peronismo para la juventud. En el capítulo «Gorilas en la niebla», Natali ubica como pasajeros de un mismo tren (acaso haya sido el último que partió antes de enterarse de la nacionalización de los ferrocarriles en 1948) a Victoria (Ocampo), Beatriz (Guido), Ezequiel (Martínez Estrada) y Jorge Luis (Borges). Las estaciones en las que ese convoy se detiene (artículos, ensayos, novelas, cuentos que esos autores escribieron) revelan la variada clase de expresiones gorilas con las que convivimos en los recientes 70 años y más, desde el diario La Nación a Nicolás Dujovne, de Américo Ghioldi a Marcos Aguinis, de sutilezas a groserías

Hasta nuestros días la forma de identificar a lo peronista y kirchnerista tuvo elementos racistas y clasistas. Aclara Incaminato (popular en twitter como @LaInca_): «Miles de forros consuetudinarios y famélicos espirituales modulan distintas versiones del coro pelotudo subestimador que describe al votante peronista como una voluntad disminuida, maleable, fanática, o lisa y llanamente, execrable». Y agrega: «El gran drama del antiperonismo argentino es que ha hecho de ese desprecio a la propia patria una suerte de principio constructor de las subjetividades políticas». Y alerta, porque nunca está de más, diciendo que también «hay un gorila dentro de cada uno de nosotros», porque «el gorilismo es un súcubo que se puede adueñar de todo espíritu desprevenido», en alusión al votante peronista que por alguna razón se comió el verso de la meritocracia, que cree que todo lo de afuera es superior a lo nuestro o que le cuesta demasiado ponerse en el lugar del otro.

…deben ser

Cada tanto (en su medida y armoniosamente), el libro presenta diálogos imaginarios (el más extenso con Borges), especie de ingeniosos pasos de comedia que en algún futuro (esto lo digo yo, aunque nadie me preguntó nada) podrían tener destino de sketches teatrales o de stand-up. También es logrado el Horóscopo chino de gorilas. Una presunta especialista llamada Ludovica Wilkins descubre varias clases: «Antiperonista institucionalista republicano de agua. Ascendente en Daniel Sabsay. Medido, timorato, indignado, leguleyo. Grado de gorilómetro: 8. Profesión: juez, columnista, político, bloggero»; «Periodista antiperonista de plomo. 

Ascendente en Héctor Magnetto y Bartolomé Mitre. Histriónico, fiel, materialista. Grado de gorilómetro: 10. Profesiones recomendadas: abridor de sobres, presentador televisivo, inquisidor»; «Antiperonista modernizador de aire. Ascendente en Horacio Rodríguez Larreta y el CIPPEC. Soñador, vanguardista, cosmopolita, confiado. Grado de gorilómetro: 6. Profesiones recomendadas: egresado de universidad del primer mundo, economista, docente de la universidad Di Tella». Para que también tengan los del palo, pone a consideración un horóscopo chino peronista: «Peronista caudillo del interior de tierra. Ascendente en Chacho Peñaloza. Telúrico, clasicista, folklórico, aguerrido. Grado de peronómetro: 19. Profesiones recomendadas: abogado, terrateniente. Predicciones: se rasura mal una patilla y se le aparece Domingo Faustino Sarmiento con cara de ojete».

Con grados de iconoclastia similares y sin resignar ni un ápice de sarcasmo, Incaminato desarrolla el capítulo «Tanatología peronista: cuerpos y funerales«. Dice: «En la historia del peronismo, la cuestión del cadáver y el velorio es fundamental… En cuanto a los cuerpos de Perón y Eva, y sus respectivos funerales, observamos que están entre la grandilocuencia y el carácter fastuoso y la profanación, el robo y el cercenamiento». En ese marco observa «el discurso gorila dentro de la literatura y cita relatos, como La señora muerta, de David Viñas, La cola, de Rodolfo Fogwill, Ella, de Juan Carlos Onetti y El simulacro de Jorge Luis Borges. 

El tema revivió –con perdón del término– con la muerte del ex Presidente Néstor Kirchner en el 2010. Escudándose en el muy poco serio argumento de «lo dice la gente, se escucha en la calle», Mirtha Legrand afirmó en televisión que «el cajón no era lo suficientemente largo como para que cupiera el cadáver del Presidente». En esos días también Lilita Carrió se animó a decir que ese multitudinario funeral había sido organizado por la compañía teatral Fuerza Bruta. «Cosas de la imaginación gorilácea», sintetiza la Inca y equipara el infundio de Mirtha a una de las más tristes frases de la dictadura: «Los desaparecidos están paseando por Europa».

El libro finaliza con un Epílogo. Acaso sea un error pensar que tiene final un movimiento político que supo prolongarse en el tiempo y aún hoy, entre tembladerales, sigue muy vigente e influyente. Aunque tiene sus apuntes jocosos (el «Momento Viva Perón, carajo») es el capítulo más apegado a la ortodoxia narrativa e histórica. Y probablemente también sea el tramo final del libro en el que algún joven lector haga el imprescindible clic y piense: «¿Así que esto era como cuenta Natalí? Entonces yo quiero ser peronista».


Carlos Alberto Ulanovsky Periodista, docente, crítico e historiador argentino. Autor de numerosos libros sobre la historia de los medios de comunicación en la Argentina. 

Avanza la causa que investiga a Macri por "regalar" armas para derrocar a Evo Morales(Por: Javier Peverelli*)


El embajador argentino en el vecino país, Ariel Basteiro, señaló que las armas enviadas por la administración macrista en 2019, fueron un "regalo" para contribuir con el derrocamiento de Evo Morales.

A un año de la denuncia contra la administración de Mauricio Macri por el envío de armamento a Bolivia en noviembre de 2019, el embajador argentino en ese país, Ariel Basteiro, consideró que fue un "regalo" a la dictadura de Jeaninne Áñez y que formó parte de un "plan sistemático" para derrocar a Evo Morales, en el que también participó el Gobierno de Ecuador.

Con el argumento de cuidar la Embajada argentina de las manifestaciones que se esparcían por toda la ciudad de La Paz tras el golpe de Estado a Morales, un avión Hércules C-130 perteneciente a la Fuerza Aérea Argentina (FAA) llegó el 13 de noviembre de 2019 al Aeropuerto Internacional de El Alto con 70.000 cartuchos antimotines, 100 spray gas pimienta y 700 granadas de gas.

"La por entonces ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, había autorizado que el día 12 de noviembre salgan municiones desde los depósitos de Gendarmería en El Palomar para subirlo a un avión y llevarlo a Bolivia", detalló en diálogo con Télam el embajador Basteiro.

"Hubo armamentos que entraron legalmente, con los trámites aduaneros hechos, pero había unas siete u ocho cajas que nadie sabía qué eran", agregó.

Dentro de ese cargamento estaba lo que el embajador Basteiro consideró como "un regalo que le hizo el Gobierno de Macri a la dictadura de Áñez".

Dos días después de esta operación, fuerzas de seguridad dispararon a mansalva contra manifestantes congregados en las ciudades bolivianas de Senkata y Sacaba, dejando un total de 27 muertos y cientos de heridos, una feroz represión calificada como "masacre" por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Hace un mes, el embajador Basteiro confirmó el hallazgo de 40 mil municiones que estaban en poder de una parte de las Fuerzas Armadas de Bolivia (FAB) y aumentó las sospechas de que el envío desde Buenos Aires no sólo tuvo como fin defender la Embajada en La Paz sino engordar el armamento anti tumulto, algo que es investigado por la Justicia de ambos países.

La operación


La operación salió a la luz luego de que el canciller boliviano Rogelio Mayta diera a conocer hace un año un escrito en el que el excomandante general de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB), Jorge Terceros Lara, le agradecía el envío del cargamento al por entonces embajador argentino en Bolivia, Normando Álvarez García.

"Curiosamente apareció la nota en el archivo de notas generales, donde están las cuestiones internas de la embajada", explicó Basteiro y resaltó: "Nunca un Gobierno argentino había participado de manera tan activa y directa en un golpe de Estado, mucho menos en democracia".

Desde aquel momento, en la Argentina, el juez en lo penal económico Alejandro Catania está a cargo de la causa en la que se intenta entender cómo fue el derrotero del cargamento despachado desde El Palomar por gendarmes del Grupo Alacrán.

"Ya declararon prácticamente todos los gendarmes que llegaron a Bolivia con las municiones, eran 12 miembros de este grupo", comentó Basteiro sobre la actualidad de una pesquisa en la que cree que hay "documentación, testigos y prueba del delito en cantidades".

Como imputados en la investigación se encuentran el expresidente Macri; sus ministros de Seguridad y Defensa, Bullrich y Oscar Aguad; el entonces embajador en Bolivia, Álvarez García; el exdirector general de la Gendarmería Gerardo José Otero; y los entonces directores de Logística y Operaciones de esa fuerza, Rubén Carlos Yavorski y Carlos Miguel Recalde, respectivamente.

El fiscal que lleva adelante la causa, Claudio Navas Rial, también imputó a tres exfuncionarios de la administración Cambiemos: Marcos Peña (jefe de Gabinete), Jorge Faurie (canciller) y Fulvio Pompeo (secretario de Asuntos Estratégicos de la Nación).

Según el embajador, el accionar del Poder Ejecutivo argentino coincide con "un contrabando a la mejor manera de Macri", de igual forma que "contrabandeaba autopartes" y que "llevó negocios" por fuera de la ley.

"Hasta el momento, Catanio está interesado en llevar el proceso adelante, aunque quizás estos sean los tiempos de nuestra Justicia", cuestionó Basteiro sobre la lentitud de un camino judicial que en el país vecino es "más rápido".

En Bolivia, la causa sobre la llegada de municiones, caratulada como "Golpe de Estado III", tiene imputados al excomandante Terceros Lara y al exjefe de la Policía Yuri Calderón.

"Todo hace creer que a fin de este año se va a conocer el fallo en Bolivia", apuntó el embajador y estimó que el juicio "empezará en agosto o septiembre próximo".

Sin embargo, el envío de armamento no fue sólo del Gobierno argentino: al día siguiente de las masacres de Sacaba y Senkata, un avión boliviano aterrizó en la capital de Ecuador, Quito, en busca de 5.000 granadas de mano, 2.398 proyectiles de corto alcance, 560 municiones de largo alcance y 500 granadas de sonido y destello.


Por esta maniobra con la administración de Lenín Moreno, la Fiscalía de Bolivia imputó hace un mes a dos ministros de la expresidenta de facto Áñez por "tráfico ilegal de armas".


"Hubo un plan sistemático que el presidente boliviano Luis Arce denominó Plan Cóndor 2, que tuvo el objetivo de hacer caer la democracia boliviana para poner un Gobierno de derecha que estuviera en sintonía con los gobiernos de la región", señaló Basteiro.

En este contexto, el embajador hizo hincapié en que el Gobierno de Arce "no le preguntó" a todas las embajadas por operaciones similares porque "no todas" tienen la misma actitud "de colaborar" como sí lo tiene la de la Argentina.

"Evo Morales y el gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS) era el único Gobierno que quedaba en la región de los procesos de cambio que se dieron en América Latina a partir del inicio del siglo XXI", subrayó.


Basteiro resaltó que "al menos" las dictaduras del "Plan Cóndor" de los años '70 "colaboraban mutuamente a escondidas", pero en esta oportunidad se hizo de manera "descarada, abierta y sin tapujos ni vergüenza".

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